

En 1963, el domingo 19 de Mayo, pronto hará 44 años, regresando de Málaga a Alcalá de Henares y volando a 6000 pies tuve una parada de motor. Previamente, al haber observado una baja presión de aceite, intenté dirigirme al aeropuerto de Córdoba que no se hallaba muy lejos, pero antes de llegar se paró definitivamente el motor y no me quedó más remedio que buscar una zona plana y a ser posible sin obstáculos para un aterrizaje de emergencia.
Durante el descenso planeando elegí un trigal no lejos de un pueblo que luego resultó ser Pedro Abad. Después del aterrizaje, sin más problemas que el reventón de una rueda al tropezar con una acequia, se me fueron acercando curiosos unos campesinos a los que hice algunos fotos junto a la avioneta a petición suya.
Se brindaron a ayudarme y uno de ellos se acercó amablemente al pueblo para avisar a la Guardia Civil y ésta a Sevilla que es donde estaba entonces la cabecera de la Región Aérea.
En tanto venía de Sevilla un equipo de mecánicos para evaluar la situación me acompañaron al pueblo donde me atendieron con exquisita cortesía e incluso el comandate de puesto de la Guardia Civil, un sargento, me invitó a comer en su casa y atendiendo a su simpática hija me hice algunas fotos con ella.
Por la tarde, cuando llegaron de Sevilla, el ingeniero responsable del grupo decidió el transporte por tierra de la avioneta después de desmontarla, ante la imposibilidad de la reparación "in situ".
Ya casi de noche y después de despedirme de la gente que me había acompañado durante mi estancia en el pueblo, me llevaron por carretera a Córdoba, desde donde regresé a Madrid por ferrocarril.
Il Capitano (he cambiado la firma de Wamba por esta otra para evitar confusiones)
1 comentario:
Buenísimo, Man_All_In. Me tienes entusiasmado con tus aportaciones.
No todo el mundo puede contar que tuvo que hacer un aterrizaje forzoso.
Y encima te hisciste popular, te invitaron a comer y la niña te mira con cara de enamorada. Lástima que fuese pequeña !
Publicar un comentario