
Dejamos el coche a unos cientos de metros del cauce y nos dirigimos hacia él caminando. Recuerdo que llevábamos el mío, un Citroen GS de color rojo. El paisaje que veíamos alrededor era así:




En la foto siguiente vemos estos pertrechos junto con uno de los ejemplares que conseguimos pescar:


La pesca no fué demasiado abundante. Creo recordar que sólo pescamos 10 ó 12 cangrejitos. Y lo pongo en diminutivo porque realmente eran pequeñitos
Acabada la jornada de pesca, ya por la tarde, me adelanto hacia al coche para regresar mientras los otros notas recogen las cosas que quedan.
Los notas no veníann y yo les apremié, gritandoles porque tenía prisa. Había quedado con Dolores para llevarla a no recuerdo dónde. La anécdota se produce cuando una pareja de guardias civiles que habían visto a los notas se acercan a ellos, examinan la pesca y les ponen una multa por pescar ejemplares demasiado pequeños. Además, le recriminan que yo les estaba avisando de su presencia, cuando realmente yo no había visto a los guardias y solo les gritaba para que vinieran y pudiéramos irnos.
La multa fué leve (no sé si ascendía a 25 pesetas) y tuvieron que pagarla en una oficina de no recuerdo qué organismo, en Málaga.
Todo no fué trabajar. También tuvimos nuestros ratos de descanso como se ve en la foto siguiente.
Lo pasamos bien. No pescamos mucho, nos pusieron una multa, pero echamos un rato muy agradable entre amigos en un paisaje bastante bonito
1 comentario:
Excelente reportaje y aventura de la que me recuerdo bien pues la relataste con todo detalle. La medida que utilizó el guardia civil, para ver si los cangrejos daban la talla o no, era un paquete de Ducados !
Sos un hacha, Falete !
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