domingo, 2 de noviembre de 2008

Pescando cangrejos en el río Parroso

Era un día de 1981, en Septiembre u Octubre. Habíamos programado, por iniciativa del Súa, ir a pescar cangrejos de río al Parroso, que no sé si se merece el nombre de río por su escaso caudal. Podemos juzgar por la foto que aparece a continuación.




Este riachuelo discurre cerca de Villanueva del Trabuco, en la provincia de Málaga, a pocos kilómetros pasado el puerto de las Pedrizas, en dirección a Granada.

Dejamos el coche a unos cientos de metros del cauce y nos dirigimos hacia él caminando. Recuerdo que llevábamos el mío, un Citroen GS de color rojo.  El paisaje que veíamos alrededor era así:




Y así


Al Súa de pronto se le ocurrió una alternativa que el Patas y yo escuchamos aterrados.  En lugar de ir hasta el río a pescar proponía que subiéramos a uno de estos montes que se ven en el horizonte en la foto de arriba. Afortunadamente pudimos hacerle desistir de su idea y continuamos el descenso hasta el cauce del Parroso entre esta vegetación que vemos en las siguientes fotos, enganchádonos frecuentemente en las zarzas.





Llegamos a la escasa corriente del Parroso, con los avíos de pescar consistentes simplemente en una malla con un trozo de carne de cerdo - creo recordar que si estaba un poco podrida mejor -, como carnada. 

En la foto siguiente vemos estos pertrechos junto con uno de los ejemplares que conseguimos pescar:



Y en la siguiente foto vemos al Patati esperando a ver si pica algún cangrejo, para sacar la malla del agua y echarlo al zurrón. Mientras, el Súa explora los alrededores.


La pesca no fué demasiado abundante. Creo recordar que sólo pescamos 10 ó 12 cangrejitos. Y lo pongo en diminutivo porque realmente eran pequeñitos

Acabada la jornada de pesca, ya por la tarde, me adelanto hacia al coche para regresar mientras los otros notas recogen las cosas que quedan.

Los notas no veníann y yo les apremié, gritandoles porque tenía prisa. Había quedado con Dolores para llevarla a no recuerdo dónde. La anécdota se produce cuando una pareja de guardias civiles que habían visto a los notas se acercan a ellos, examinan la pesca y les ponen una multa por pescar ejemplares demasiado pequeños. Además, le recriminan que yo les estaba avisando de su presencia, cuando realmente yo no había visto a los guardias y solo les gritaba para que vinieran y pudiéramos irnos.

La multa fué leve (no sé si ascendía a 25 pesetas) y tuvieron que pagarla en una oficina de no recuerdo qué organismo, en Málaga.

Todo no fué trabajar. También tuvimos nuestros ratos de descanso como se ve en la foto siguiente.



Lo pasamos bien. No pescamos mucho, nos pusieron una multa, pero echamos un rato muy agradable entre amigos en un paisaje bastante bonito

1 comentario:

El Pelin dijo...

Excelente reportaje y aventura de la que me recuerdo bien pues la relataste con todo detalle. La medida que utilizó el guardia civil, para ver si los cangrejos daban la talla o no, era un paquete de Ducados !
Sos un hacha, Falete !